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Noroña y el falso relato de austeridad: documentos confirman que sí usó recursos públicos para su viaje a Europa
Ciudad de México | Mayo 2025
El senador Gerardo Fernández Noroña intentó sostener su discurso de “austeridad republicana” al afirmar que costeó personalmente su reciente viaje a Estrasburgo, Francia, para participar en la Conferencia Europea de Presidentes de Parlamentos. Sin embargo, dos documentos oficiales del Senado revelan que sí utilizó dinero público para financiar su vuelo y viáticos, contradiciendo abiertamente sus declaraciones.
Un comprobante oficial de Air France, emitido a nombre de la Cámara de Senadores, muestra que el boleto de avión tuvo un costo total de $102,686 pesos. De ese monto, el Senado absorbió $36,480 pesos (el equivalente a un boleto en clase turista), mientras que el senador cubrió la diferencia para volar en clase ejecutiva. La anotación manuscrita “considerar $36,480.00” en el documento deja clara la operación financiera.
Además, un recibo de viáticos firmado por el propio Noroña evidencia que recibió 2,250 euros (aproximadamente $47,900 pesos mexicanos) como apoyo económico para su estancia en Europa. El recurso fue autorizado por la Junta de Coordinación Política del Senado.
Ambos documentos desmienten el relato sostenido por el senador, quien aseguró en redes sociales:
> “El viaje lo pagué con mi dinero. Recibí el equivalente a un boleto en clase turista y la diferencia la pagué de mi bolsillo.”
Sí, Noroña pagó una parte… pero el resto lo pagamos todos los mexicanos.
Este caso ha reavivado el debate sobre el doble discurso en la llamada Cuarta Transformación, cuyos líderes se presentan como “servidores austeros del pueblo”, mientras disfrutan beneficios de primer nivel a costa del erario. A diferencia de la retórica que exige sacrificios a la ciudadanía, el senador viajó en clase ejecutiva, recibió viáticos en euros y usó recursos públicos sin transparencia.
En plena crisis económica y con miles de mexicanos sin acceso a servicios básicos, el mensaje es claro: la austeridad aplica para el pueblo, pero no para sus representantes.