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¿Y la transparencia? El llamado del Dr. Román Sánchez a profesionalizar el gobierno
Mientras se prepara la toma de protesta del nuevo gobernador, el Dr. Román Sánchez lanza una crítica directa a la falta de transparencia y meritocracia en la conformación del próximo gabinete estatal. En entrevista, advierte que los cargos públicos no deben ser pagos de favores políticos, sino espacios para especialistas preparados y comprometidos con la ciudadanía.
“No basta con echar matraca para exigir una secretaría”
Sánchez plantea una preocupación central: la práctica de asignar cargos a personajes sin formación técnica, sólo por haber apoyado en campaña. Subraya que es momento de superar esa vieja política y construir gobiernos con equipos capacitados en administración pública, derecho, salud, ingeniería o economía, según sea el caso.
Tres exigencias básicas para un buen gabinete:
1. Cédula y título profesional: Que quienes asuman cargos cuenten con formación en la materia.
2. Experiencia real: Que tengan logros verificables en su campo, más allá del discurso.
3. Compromiso por escrito: Que presenten planes concretos para los primeros 100 días, tres años y el cierre de administración.
Un gobierno para los poblanos… y que viva en Puebla
El Dr. Sánchez también denunció el aislamiento de exfuncionarios que, tras dejar el cargo, se encierran en fraccionamientos privados para evitar el escrutinio social. “Si los nuevos funcionarios se quedaran a vivir en Puebla, sufrirían o disfrutarían las consecuencias de sus decisiones”, remató.
Crítica al “moreno-vallismo” y la simulación del progreso
En un repaso por administraciones pasadas, el académico cuestionó el modelo que presume modernización por comprar computadoras o camiones nuevos, sin tocar los problemas estructurales del servicio público. “Innovar no es cambiar un aparato, es cambiar el sistema”, sentenció.
Finalmente, Román Sánchez advirtió que sin transparencia, sin innovación y sin sensibilidad humana, los nuevos gobiernos correrán el riesgo de repetir los mismos errores. La sociedad, dice, merece funcionarios que sean eficientes, humanos… y que de verdad vivan donde gobiernan.