Arte & Cultura
Un pequeño felino encontrado en los Yungas de Bolivia y confundido inicialmente con un gato doméstico terminó revelando una especie desconocida para la ciencia: Leopardus tilcayo.
Descubren en Bolivia al tilcayo, nueva especie de felino tras más de 100 años
Una historia que comenzó con un pequeño animal confundido con un gato doméstico terminó convirtiéndose en un descubrimiento científico excepcional. Investigadores identificaron en Bolivia una nueva especie de felino silvestre, bautizada como Leopardus tilcayo, la primera especie viva completamente nueva de la familia de los gatos descrita por la ciencia en más de un siglo.
El descubrimiento fue presentado el 17 de septiembre de 2026 en la revista científica Current Biology mediante un estudio internacional dedicado a esclarecer la compleja historia evolutiva de los llamados gatos tigre de América.
El trabajo concluyó que estos pequeños felinos sudamericanos, que durante décadas habían sido agrupados de manera diferente, comprenden en realidad cinco especies genéticamente distintas. Entre ellas apareció una que nunca había sido propuesta anteriormente como especie ni como subespecie: el tilcayo boliviano.
Tigrino: el pequeño gato que inició la historia
El origen del descubrimiento se remonta aproximadamente una década.
Un habitante de Bolivia encontró a un pequeño felino cerca de una zona boscosa y decidió llevarlo a casa pensando que se trataba de alguna variedad de gato doméstico.
Durante alrededor de un año convivió con personas, pero su comportamiento comenzó a demostrar que aquello no era una mascota convencional.
Finalmente fue entregado al Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, ubicado en la región boliviana de los Yungas. Allí recibió el nombre de Tigrino.
La historia también se convirtió en un recordatorio de las consecuencias de extraer animales silvestres de su entorno. Tras permanecer durante un periodo prolongado bajo cuidado humano, devolver a Tigrino directamente a la naturaleza dejó de ser una alternativa segura, por lo que permanece bajo atención especializada en el santuario.
Algo no coincidía con los gatos conocidos
La bióloga boliviana y exploradora de National Geographic Paola Nogales-Ascarrunz conoció al animal después de su llegada al santuario.
Inicialmente se pensó que podía tratarse de un gato tigre ya conocido.
Sin embargo, al estudiar con mayor detenimiento sus características físicas, Nogales-Ascarrunz comenzó a encontrar diferencias.
El tamaño, la forma y distribución de las manchas y otras características no coincidían correctamente con los ejemplares utilizados como referencia para otros gatos tigre de Sudamérica.
Aquella sospecha desencadenó una investigación genética mucho más amplia.
El ADN terminó resolviendo el misterio
Nogales-Ascarrunz colaboró con un equipo internacional en el que participaron, entre otros especialistas, el genetista brasileño Eduardo Eizirik y el investigador Jonas Lescroart, de la Universidad de Amberes.
Los científicos reunieron información genómica de 38 individuos del género Leopardus procedentes de diferentes regiones.
La investigación no se limitó a animales vivos. También se recuperó ADN de ejemplares históricos conservados durante décadas en colecciones de museos, una metodología conocida como museómica.
La comparación genética reveló algo inesperado.
Los gatos tigre estudiados pertenecían a cinco especies diferentes y el pequeño felino boliviano representaba un linaje propio.
Así nació científicamente Leopardus tilcayo.
Los análisis indican que su linaje se separó de sus parientes hace aproximadamente 1.4 millones de años.
¿Cómo es el tilcayo?
Es un felino considerablemente pequeño.
Tigrino mide aproximadamente 46 centímetros desde la cabeza hasta el final del cuerpo y pesa alrededor de 1.4 kilogramos, dimensiones inferiores a las de muchos gatos domésticos.
Entre sus características aparecen las orejas cortas y redondeadas, largos bigotes y un pelaje marrón claro cubierto de manchas o rosetas irregulares.
Precisamente esas diferencias físicas, combinadas posteriormente con la evidencia genética, permitieron separarlo de otras especies del género Leopardus.
¿Solo queda un tilcayo en el mundo?
No.
Esta es una precisión especialmente importante frente a publicaciones que comenzaron a circular en redes sociales tras conocerse el descubrimiento.
Que Tigrino sea el ejemplar vivo más conocido y el animal alrededor del cual se desarrolló buena parte de la investigación no significa que solamente exista un tilcayo en el planeta.
Los investigadores saben que la especie habita los bosques de los Yungas de Bolivia, pero todavía desconocen el tamaño de su población, su distribución completa y numerosos aspectos de su comportamiento.
Los científicos buscan ahora obtener nuevos registros mediante cámaras trampa y muestras genéticas para establecer cuántos animales existen en libertad y hasta dónde se extiende su territorio.
Por ello, tampoco existe actualmente información científica suficiente para establecer una cifra total de ejemplares.
Una especie descubierta en un ecosistema amenazado
El hallazgo abre inmediatamente otra cuestión: su conservación.
Los bosques de los Yungas constituyen un ecosistema de gran biodiversidad, pero enfrentan presiones derivadas de deforestación, incendios, actividades agrícolas y minería.
Conocer que el tilcayo constituye una especie independiente cambia también la manera en que puede evaluarse su supervivencia.
Una población anteriormente considerada parte de una especie con distribución mucho más amplia podría, al analizarse de manera independiente, resultar considerablemente más pequeña y vulnerable.
Determinarlo requerirá nuevas investigaciones.
Un descubrimiento después de más de un siglo
La relevancia científica del Leopardus tilcayo radica también en la excepcionalidad del hallazgo.
National Geographic y los investigadores involucrados lo describen como la primera especie viva de félido completamente nueva para la ciencia descubierta en más de 100 años. No se trata simplemente de elevar una subespecie previamente conocida al rango de especie, sino de un linaje que no había sido propuesto anteriormente como una categoría independiente.
Y todavía quedan preguntas fundamentales.
Los científicos desconocen buena parte de su alimentación, reproducción, comportamiento, población y distribución.
Lo que comenzó con un pequeño “gato extraño” encontrado en Bolivia terminó abriendo una nueva rama en el árbol evolutivo de los felinos.
Ahora el siguiente desafío será descubrir cuántos tilcayos permanecen escondidos en los bosques de los Yungas y qué será necesario hacer para conservarlos.
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