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2 de octubre no se olvida: México recuerda 58 años de la matanza de Tlatelolco
Han transcurrido 58 años, pero el 2 de octubre continúa ocupando un lugar fundamental en la memoria histórica de México.
Este viernes 2 de octubre de 2026 se conmemora un aniversario más de la matanza de Tlatelolco, ocurrida en 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México, donde una movilización estudiantil terminó en una violenta represión por parte del Estado.
El acontecimiento no puede comprenderse únicamente por lo sucedido aquella tarde. Fue el punto crítico de un movimiento que durante meses cuestionó el autoritarismo, la represión y las restricciones a distintas libertades públicas en el México de aquella época.
¿Qué ocurrió el 2 de octubre de 1968?
Durante 1968, estudiantes de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional protagonizaron movilizaciones en las que plantearon diferentes demandas, entre ellas el respeto a la protesta y movilización social y la desaparición del cuerpo de granaderos.
El movimiento fue creciendo y terminó incorporando a otros sectores de la sociedad mexicana. INAH
La tarde del 2 de octubre, miles de personas se congregaron en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.
La concentración se desarrollaba a pocos días de la inauguración de los Juegos Olímpicos de México 1968.
Entonces comenzó la represión.
Documentación histórica de la CNDH señala la participación del Ejército y de integrantes del denominado Batallón Olimpia, cuyos miembros vestidos de civil utilizaban un guante o pañuelo blanco para identificarse durante el operativo. CNDH
Disparos, persecuciones y detenciones transformaron el mitin en uno de los episodios más graves de violencia política de la historia contemporánea mexicana.
Una cifra de víctimas que continúa sin conocerse con certeza
Uno de los grandes interrogantes 58 años después sigue siendo cuántas personas murieron realmente aquella noche.
No existe una cifra histórica definitiva.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia señala que el cerco informativo alrededor de los acontecimientos imposibilitó establecer un conteo real de fallecidos e identificar a todas las víctimas. INAH
Los números difundidos a través de los años presentan diferencias considerables. Documentación recopilada por la CNDH muestra que mientras los registros oficiales manejaron cifras mucho menores, el Consejo Nacional de Huelga calculó entonces alrededor de 150 fallecidos. CNDH
Esta discrepancia forma parte de las razones por las cuales el esclarecimiento histórico de Tlatelolco ha continuado durante décadas.
México reconoció la matanza como crimen de lesa humanidad
Más de medio siglo después ocurrió un reconocimiento institucional de gran relevancia.
El 2 de octubre de 2024, se publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo mediante el cual el Estado mexicano reconoció políticamente que los actos de violencia gubernamental perpetrados contra integrantes del movimiento estudiantil fueron constitutivos de un crimen de lesa humanidad. Diario Oficial de la Federación
Como parte del mismo acto, el Gobierno federal ofreció una disculpa pública a las víctimas, sus familiares y la sociedad mexicana.
El acuerdo estableció además compromisos relacionados con la preservación de la memoria histórica, la búsqueda de justicia y la no repetición de hechos semejantes. Gobierno de México
“2 de octubre no se olvida”
Con el paso de las décadas, una frase terminó convirtiéndose en símbolo:
“2 de octubre no se olvida”.
La consigna comenzó a utilizarse desde los primeros aniversarios de la matanza y continúa escuchándose cada año durante las movilizaciones conmemorativas. Con Temporanea
Su significado trasciende el recuerdo de una fecha.
Tlatelolco permanece ligado al debate nacional sobre el ejercicio del poder público, los límites de la actuación del Estado, la libertad de expresión, el derecho a manifestarse, los derechos humanos y la obligación de preservar la memoria de las víctimas.
Un episodio que pertenece a todo México
Aunque la matanza ocurrió en la Ciudad de México, sus consecuencias políticas y sociales alcanzaron al país entero.
También para Puebla y Atlixco, recordar el movimiento estudiantil de 1968 significa revisar un capítulo de la historia nacional que modificó la relación entre sociedad, jóvenes, universidades y poder público.
A 58 años, todavía existen aspectos por esclarecer y diferentes investigaciones han reconstruido progresivamente lo sucedido.
Por eso, cada 2 de octubre la memoria vuelve a las calles y a las universidades.
No solamente para recordar lo ocurrido en Tlatelolco, sino para mantener abierta una reflexión que ha acompañado a varias generaciones de mexicanos:
¿Qué debe aprender una sociedad de su historia para impedir que hechos semejantes vuelvan a repetirse?
