Internacional
“Me dijo ‘pa’ y ya no volvió a hablar”: un niño de 7 años herido de bala en un asalto que no era suyo
En un país que se dice en paz, una bala encontró a quien nunca debió tocar. Thiago, un niño de apenas 7 años, cayó herido de muerte en plena calle, víctima de un fuego cruzado que no le pertenecía, en medio de un asalto.
Su padre, Fabián, aún no puede creerlo:
“Me dijo ‘pa’… y ya no volvió a hablar”, relató entre lágrimas.
Solo eso alcanzó a pronunciar el pequeño antes de desplomarse, con una bala alojada en la cabeza.
Todo ocurrió en La Matanza, Buenos Aires cuando un agente de la Policía Federal Argentina, vestido de civil, fue sorprendido por cuatro delincuentes. Respondió con su arma reglamentaria. En el tiroteo murió uno de los atacantes y Thiago, que solo esperaba el colectivo junto a su padre, recibió el impacto de una bala perdida. Irónicamente, el tiro no fue de los delincuentes, sino del arma policial.
El agente, Facundo Aguilar Fajardo, de 21 años, fue detenido. El fiscal lo investiga por exceso en la legítima defensa. El menor permanece en estado crítico en el Hospital de Niños de San Justo, con pronóstico reservado.
Y mientras las autoridades debaten tecnicismos legales, una familia reza por un milagro y un país se pregunta:
¿quién protege a los inocentes en medio de esta guerra cotidiana?
En la tragedia de Thiago se resume el verdadero drama de América Latina:
Delincuencia sin freno, fuerzas de seguridad sin protocolos, y niños que pagan el precio más alto por el caos de otros.