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Tehuacán colapsa: la incapacidad de Alejandro Barroso lleva al caos y la venganza social
El pasado 21 de mayo, en Tehuacán, Puebla, Misael Galván Moral, un joven vendedor de frutas, fue brutalmente agredido por Julio N. y su hijo Gerson N., propietarios de un negocio local. La agresión ocurrió luego de que Misael se negara a mover su negocio de fruta de la entrada del establecimiento de los agresores. El ataque, captado en video y difundido en redes sociales, muestra cómo Misael es sujetado por el cuello y golpeado hasta quedar inconsciente, generando una ola de indignación ciudadana.
La respuesta de la comunidad fue inmediata: durante la madrugada del 22 de mayo, una multitud se congregó frente a la vivienda y negocio de los agresores, incendiando ambos inmuebles y un vehículo perteneciente a la familia. Las autoridades, incluyendo Policía Municipal, Guardia Nacional y Marina, intervinieron para rescatar a una mujer que se encontraba en el interior del domicilio y evitar una tragedia mayor.
Este incidente pone en evidencia la incapacidad del presidente municipal de Tehuacán, Alejandro Barroso, para garantizar la seguridad y el orden en la ciudad. La falta de una respuesta oportuna y efectiva por parte de las autoridades locales permitió que la comunidad tomara la justicia por su propia mano, reflejando una profunda desconfianza en las instituciones.
La Fiscalía General del Estado ha iniciado una investigación por tentativa de homicidio contra los agresores y ha identificado a los incitadores del intento de linchamiento. Sin embargo, este caso subraya la urgente necesidad de una administración municipal que actúe con prontitud y eficacia para prevenir y atender situaciones de violencia, protegiendo tanto a comerciantes establecidos como a ambulantes.
La agresión a Misael y la posterior reacción de la comunidad son síntomas de una crisis de gobernabilidad en Tehuacán, donde la ausencia de liderazgo y la inacción de las autoridades han dejado a la población en un estado de vulnerabilidad e inseguridad.