Ciencia & Tecnología
Una fotografía que necesitó otro avión supersónico para existir
REINO UNIDO.— Hoy basta un teléfono para obtener miles de fotografías de cualquier avión comercial.
Pero fotografiar desde el exterior a un avión que vuela al doble de la velocidad del sonido plantea un problema mucho más complicado.
Primero hay que encontrar otro avión capaz de alcanzarlo.
Y después lograr que permanezca a su lado.
Eso fue exactamente lo que ocurrió en abril de 1985, cuando el fotógrafo de aviación Adrian Meredith participó en uno de los encuentros aéreos más célebres de la historia del Concorde.
El objetivo era conseguir una fotografía externa del avión de British Airways durante un vuelo supersónico.
La aeronave fotografiada era el Concorde G-BOAG.
Para conseguir la imagen, Meredith abordó un Panavia Tornado de la Royal Air Force.
Él no pilotaba.
Viajaba en el asiento trasero del caza con su equipo fotográfico.
Ese detalle corrige una versión ampliamente repetida en redes, donde suele afirmarse que “el piloto del caza tomó la foto”.
¿Dónde ocurrió?
El encuentro se realizó sobre el mar de Irlanda.
La altitud señalada en las descripciones de la fotografía ronda los 50,000 pies, equivalentes a poco más de 15 kilómetros sobre el nivel del mar.
A esa altura, el entorno visual ya es muy diferente al que observamos desde tierra.
La atmósfera es mucho más tenue.
El cielo adquiere una tonalidad azul considerablemente más oscura.
Y el horizonte se extiende cientos de kilómetros.
British Airways señala que el Concorde podía realizar su crucero a Mach 2 y hasta unos 60,000 pies de altitud.
El Smithsonian agrega que, en sus niveles máximos de crucero, los pasajeros podían incluso apreciar la curvatura de la Tierra.
El problema no era alcanzar al Concorde
El Panavia Tornado era un avión militar capaz de velocidades supersónicas.
En teoría podía igualar e incluso superar la velocidad de crucero del Concorde.
El problema era cuánto tiempo podía mantener esa velocidad.
Un avión militar y un transporte comercial supersónico están diseñados para necesidades muy distintas.
El Concorde podía permanecer durante largos periodos a aproximadamente Mach 2 porque ése era precisamente su régimen normal de crucero.
El Tornado podía llegar a velocidades similares, pero el consumo de combustible aumentaba enormemente.
El resultado fue una ventana extraordinariamente pequeña.
El caza solamente pudo mantenerse aproximadamente cuatro minutos junto al Concorde antes de tener que abandonar el encuentro.
¿Realmente la fotografía fue tomada a Mach 2?
Ésta es la parte de la historia que durante décadas se simplificó.
La fotografía fue comercializada y reproducida en numerosas publicaciones bajo una descripción contundente:
“La única fotografía del Concorde volando a Mach 2”.
Incluso el sitio dedicado a las fotografías de Adrian Meredith continúa describiéndola como una imagen del G-BOAG a Mach 2 y 1,350 millas por hora.
Pero existe una reconstrucción más detallada.
PetaPixel publicó en 2025 que, después de varios intentos para conseguir la posición correcta, el Concorde tuvo que reducir la velocidad desde Mach 2 hasta aproximadamente Mach 1.5 o Mach 1.6, permitiendo que la tripulación del Tornado pudiera colocarse adecuadamente para la toma.
Esto introduce una precisión importante.
La fotografía sigue siendo una extraordinaria imagen de un Concorde durante vuelo supersónico.
Pero no existe suficiente documentación pública para afirmar con absoluta certeza que el obturador se disparó exactamente mientras el avión mantenía Mach 2.
¿Qué significa Mach 2?
Mach es una relación entre la velocidad de un objeto y la velocidad local del sonido.
Mach 1 significa viajar aproximadamente a la velocidad del sonido.
Mach 2 equivale aproximadamente al doble.
La cifra exacta en kilómetros por hora varía con la temperatura y altitud porque la velocidad del sonido cambia según las condiciones atmosféricas.
En el caso del Concorde, British Airways establece su velocidad de crucero en aproximadamente:
1,350 mph
o
2,160 km/h
equivalente aproximadamente a Mach 2.
Era una velocidad extraordinaria para un avión con pasajeros.
Un vuelo comercial más rápido que muchas aeronaves militares
Concorde tenía algo que lo hacía especialmente singular.
No solamente podía alcanzar velocidades supersónicas.
Podía mantenerlas durante horas.
Muchos aviones militares pueden volar todavía más rápido, pero hacerlo implica con frecuencia grandes consumos de combustible y condiciones operativas especiales.
El Concorde había sido diseñado para transportar aproximadamente 100 pasajeros a velocidad supersónica durante travesías intercontinentales.
Eso permitió reducir enormemente los tiempos de viaje.
Una travesía normal entre Londres y Nueva York podía durar alrededor de siete u ocho horas.
Concorde podía completar ese recorrido en aproximadamente tres horas y media.
Su récord transatlántico fue todavía más impresionante:
en 1996 realizó el trayecto Nueva York-Londres en 2 horas, 52 minutos y 59 segundos.
¿Por qué el cielo se ve tan oscuro?
La fotografía muestra una transición evidente.
Las nubes permanecen iluminadas.
El Sol es extremadamente brillante.
Pero el cielo adquiere un azul mucho más profundo.
La explicación está en la atmósfera.
Desde la superficie, la luz del Sol atraviesa y se dispersa dentro de una gran cantidad de aire.
A 15, 17 o 18 kilómetros de altura, una parte importante de esa atmósfera queda por debajo del observador.
Hay menos moléculas disponibles para dispersar la luz.
Por eso el cielo comienza a verse progresivamente más oscuro.
No es todavía el negro absoluto del espacio.
Pero la diferencia respecto de la superficie terrestre resulta evidente.
¿Realmente se observa la curvatura de la Tierra?
También es posible.
El Smithsonian señala que los pasajeros del Concorde podían observar la curvatura terrestre cuando el avión volaba entre aproximadamente 55,000 y 60,000 pies.
A unos 50,000 pies, la curvatura es geométricamente detectable y puede comenzar a hacerse perceptible cuando existe suficiente campo visual.
Sin embargo, las fotografías deben interpretarse con precaución.
Un objetivo fotográfico puede introducir distorsión, especialmente si utiliza campos de visión amplios.
Por eso no conviene afirmar que toda la curvatura visible en una imagen concreta corresponde exclusivamente a la forma real del horizonte.
La altitud contribuye.
La óptica también puede influir.
El Concorde se alargaba durante el vuelo
Existe otro detalle que parece imposible.
El Concorde literalmente cambiaba de longitud cuando volaba a velocidades supersónicas.
La fricción y compresión del aire calentaban la estructura.
El morro y algunas zonas podían alcanzar temperaturas próximas a 127 °C, según la documentación asociada a esta fotografía.
Como consecuencia de la expansión térmica de los materiales, el fuselaje podía alargarse varios centímetros durante el vuelo.
British Airways incluso utilizó una pintura blanca especialmente desarrollada para ayudar a reflejar y disipar parte del calor generado durante el crucero supersónico.
El G-BOAG tuvo un lugar especial en la historia
El avión que aparece en la fotografía, el G-BOAG, sobrevivió hasta los últimos días de operación del Concorde.
British Airways retiró definitivamente el modelo en 2003.
El último vuelo comercial programado de la compañía, entre Nueva York JFK y Londres Heathrow, también fue realizado por un Concorde G-BOAG.
Después del retiro, ese avión fue preservado.
Actualmente forma parte del patrimonio histórico de la aviación y se encuentra en Seattle.
Eso convierte la fotografía de 1985 en algo todavía más significativo.
No representa a un Concorde cualquiera.
Muestra una aeronave que terminaría participando también en el cierre de toda una era.
¿Por qué desapareció el Concorde?
El Concorde fue una maravilla tecnológica.
Pero también era extraordinariamente caro de operar.
Consumía grandes cantidades de combustible.
Su mantenimiento era complejo.
Transportaba alrededor de 100 pasajeros.
Y sus vuelos supersónicos estaban restringidos sobre muchas zonas habitadas debido al boom sónico.
Después del accidente del vuelo 4590 de Air France en 2000, el modelo fue temporalmente retirado y sometido a modificaciones.
Posteriormente llegaron la caída de la demanda de viajes premium después del 11 de septiembre de 2001 y el creciente costo de mantener una flota envejecida.
British Airways y Air France terminaron retirándolo en 2003.
Más de 40 años después, la imagen sigue impresionando
La fotografía fue tomada en una época sin cámaras digitales, estabilización electrónica moderna ni edición instantánea.
Meredith tenía apenas unos minutos.
Viajaba dentro de un avión militar que consumía combustible rápidamente mientras intentaba mantener formación con uno de los aviones comerciales más rápidos jamás construidos.
No había posibilidad de repetir el encuentro indefinidamente.
Consiguió la toma.
Cuatro décadas después sigue circulando.
Y quizá ésa sea la razón por la que continúa provocando fascinación.
No muestra solamente un avión.
Muestra una etapa de la historia en la que pasajeros comunes —aunque con boletos extraordinariamente caros— podían sentarse, tomar una copa y cruzar el Atlántico a aproximadamente dos veces la velocidad del sonido.
final
Hace más de 40 años, pasajeros civiles podían atravesar el Atlántico a velocidades cercanas a Mach 2.
Hoy ningún servicio comercial regular ofrece algo equivalente.
¿Crees que veremos nuevamente aviones supersónicos transportando pasajeros de forma cotidiana?
Mantente informado en:
https://agnostica.mx
Síguenos también:
Facebook
https://www.facebook.com/AgnosticaDigital/