Local
Tochimilco impulsa capacitación productiva para fortalecer saberes de pueblos originarios
El Ayuntamiento y el Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas realizaron un Taller de Ciclo Productivo; textiles, bordados y cestería acompañaron una jornada enfocada en fortalecer capacidades comunitarias
TOCHIMILCO, PUE.— El Ayuntamiento de Tochimilco, a través de la Jefatura de Turismo y Cultura, realizó el 19 de agosto un Taller de Ciclo Productivo con acompañamiento del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas (IPPI), como parte de las acciones dirigidas al fortalecimiento de saberes, actividades productivas y expresiones culturales de las comunidades.
La jornada reunió a habitantes en un espacio de capacitación en el que, de acuerdo con las fotografías difundidas, también estuvieron presentes diferentes productos vinculados con el trabajo artesanal.
Textiles, bordados y piezas de cestería pueden observarse alrededor del espacio donde se desarrolló la actividad, mientras las personas asistentes participaron en una exposición y diálogo colectivo.
Cultura y economía: dos dimensiones que pueden encontrarse
La preservación de los conocimientos tradicionales suele abordarse desde su importancia cultural.
Sin embargo, existe otra dimensión igualmente relevante: la económica.
Detrás de una pieza artesanal existen conocimientos, técnicas, materias primas, tiempo de trabajo y, en numerosos casos, aprendizajes transmitidos entre generaciones.
Si quienes poseen esos conocimientos no encuentran condiciones económicas que les permitan continuar desarrollándolos, existe el riesgo de que determinadas actividades pierdan continuidad con el paso del tiempo.
Por ello, hablar de fortalecimiento productivo puede significar también discutir cómo generar mejores condiciones para que las comunidades obtengan beneficios del conocimiento que preservan.
¿Qué es un ciclo productivo?
En términos generales, un ciclo productivo comprende las diferentes etapas mediante las cuales una actividad genera un bien o servicio.
Puede comenzar desde la organización y obtención de materias primas, continuar con la elaboración y terminar en aspectos como presentación, distribución y comercialización.
En el caso de actividades artesanales, comprender estas etapas puede ayudar a identificar costos, tiempos de producción y oportunidades para mejorar el acceso al mercado.
No obstante, la información difundida por el Ayuntamiento no especifica el contenido completo del taller, por lo que no es posible determinar cuáles de estas etapas fueron abordadas durante la capacitación.
Participación del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas
La actividad contó con acompañamiento del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas, organismo del Gobierno del Estado relacionado con la atención y fortalecimiento de los pueblos indígenas.
El Ayuntamiento destacó la coordinación con el área de Pueblos Originarios del instituto para hacer posible la capacitación.
La intervención de una institución especializada resulta relevante porque permite vincular las acciones desarrolladas desde el municipio con estrategias de alcance estatal dirigidas a las comunidades originarias.
Tochimilco y el valor de los saberes comunitarios
Tochimilco conserva diferentes conocimientos y expresiones culturales relacionadas con su territorio y sus comunidades.
Textiles, bordados, cestería y otras actividades pueden representar simultáneamente patrimonio cultural, conocimiento comunitario y fuente de ingresos.
Esta combinación plantea un reto.
La incorporación de productos tradicionales a nuevos mercados puede generar oportunidades económicas, pero también requiere evitar que su identidad quede reducida únicamente a un objeto comercial.
El origen, significado, técnicas y participación de las comunidades forman parte de su valor.
Del taller al ingreso: el verdadero reto
Una capacitación aislada puede proporcionar herramientas, pero su impacto dependerá de lo que ocurra después.
El desafío consiste en conseguir que los conocimientos adquiridos puedan traducirse, cuando así lo decidan las propias comunidades, en mejores oportunidades de producción y comercialización.
Aspectos como calcular correctamente costos, reducir intermediarios innecesarios, identificar mercados, mejorar canales de venta y reconocer el valor cultural de cada producto pueden influir en los ingresos obtenidos por las personas productoras.
También resulta importante evitar una visión en la que las comunidades sean observadas solamente como proveedoras de productos tradicionales.
Las personas que preservan los conocimientos deben ocupar el centro de cualquier estrategia de desarrollo relacionada con ellos.
El papel del Ayuntamiento
La administración municipal señaló que continuará gestionando alianzas para impulsar acciones dirigidas a los pueblos originarios.
En esta ocasión, la Jefatura de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Tochimilco funcionó como instancia municipal participante en la coordinación del taller junto con el IPPI.
Esta colaboración puede resultar especialmente útil si las capacitaciones posteriores incorporan seguimiento y mecanismos que permitan evaluar resultados.
¿Qué falta conocer?
Hasta ahora no se informó públicamente el número oficial de participantes, comunidades representadas, duración de la capacitación, temario completo ni existencia de una segunda etapa.
Tampoco se especificó si habrá acompañamiento para comercialización, acceso a programas públicos, financiamiento o creación de canales de venta.
Estos datos permitirían evaluar posteriormente si el taller tuvo continuidad y qué beneficios produjo para las personas participantes.
El rescate de una tradición no depende únicamente de conservarla en fotografías o exhibiciones. También implica crear condiciones para que quienes mantienen vivos esos conocimientos puedan decidir cómo transmitirlos, desarrollarlos y, cuando corresponda, obtener una remuneración justa por su trabajo.



