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Congreso de Puebla avala propuesta para fortalecer la conservación de suelos y capacitación de productores agrícolas
La iniciativa presentada por la diputada del Distrito 21 busca que autoridades estatales y municipales coordinen acciones de asistencia técnica, agricultura sustentable y manejo ecológico para contribuir a la regeneración de los suelos poblanos
La Comisión de Desarrollo Rural del Congreso del Estado de Puebla aprobó por unanimidad un proyecto de acuerdo elaborado a partir de una propuesta presentada por la diputada local del Distrito 21, con el objetivo de fortalecer la capacitación y asistencia dirigida a las personas productoras agrícolas de la entidad.
El acuerdo plantea exhortar a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para que, en coordinación con los ayuntamientos y concejos municipales de Puebla, implemente acciones de capacitación y asistencia en materia de conservación de suelos, agricultura sustentable y manejo ecológico, encaminadas a impulsar la regeneración de las tierras utilizadas para la producción agrícola.
La aprobación ocurrió el 31 de agosto en la Comisión de Desarrollo Rural del Congreso local, órgano legislativo encargado de analizar asuntos relacionados con las actividades agropecuarias y el desarrollo del campo poblano.
¿Qué busca la propuesta aprobada por la Comisión?
Uno de los principales planteamientos consiste en fortalecer los conocimientos y herramientas disponibles para quienes trabajan directamente las tierras agrícolas.
La propuesta legislativa pone énfasis en la necesidad de promover prácticas que permitan conservar y regenerar los suelos, pero también en impulsar un modelo agrícola que considere elementos ambientales, sociales y económicos.
Durante el análisis del proyecto se destacó particularmente la importancia de la agroecología, entendida como un enfoque que busca integrar principios ecológicos en los sistemas de producción y favorecer modelos agrícolas más sustentables.
De acuerdo con el Congreso del Estado, la propuesta legislativa que dio origen al proyecto de acuerdo fue presentada por la diputada local del Distrito 21, quien señaló la importancia de impulsar este enfoque como una alternativa para favorecer la autosuficiencia alimentaria mediante prácticas sustentables.
La conservación del suelo, más allá de un asunto ambiental
La relevancia de la medida puede comprenderse al considerar que el suelo constituye uno de los recursos fundamentales para la producción de alimentos.
Su degradación puede provocar pérdida de fertilidad, menor capacidad para almacenar agua, erosión y disminución progresiva de la productividad agrícola.
La problemática alcanza dimensiones nacionales. La representación en Puebla de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural ha señalado que se estima que 64% de los suelos de México presentan algún grado de erosión, mientras que alrededor de 25% de las producciones agrícolas tienen como principal problema la pérdida de fertilidad del suelo.
Además de proporcionar nutrientes y soporte para los cultivos, los suelos cumplen funciones ambientales relevantes: intervienen en la retención y filtración del agua, albergan biodiversidad y pueden contribuir a la captura de carbono.
Por ello, su deterioro no solamente constituye un problema para los productores; también puede repercutir en la seguridad alimentaria y en la capacidad de los territorios para enfrentar fenómenos asociados al cambio climático.
Puebla enfrenta el desafío de conservar sus tierras productivas
El problema también tiene una dimensión estatal.
El Programa de Gestión de Calidad del Aire y de Acción ante el Cambio Climático del Estado de Puebla documentó, con información histórica de SEMARNAT y el Colegio de Postgraduados, que los procesos de degradación física y química, así como las erosiones hídrica y eólica, representaban conjuntamente alrededor del 44.7% del territorio poblano en los datos considerados por el diagnóstico.
Aunque se trata de información histórica y no debe interpretarse como una medición actual de 2026, permite dimensionar que la conservación del suelo constituye desde hace años un desafío para Puebla.
En este escenario, la capacitación propuesta desde el Congreso puede adquirir relevancia si se transforma en herramientas aplicables directamente en las parcelas y adaptadas a las condiciones de cada región.
¿Qué importancia tiene para Atlixco y su región?
Para Atlixco y los municipios con actividad agrícola de su entorno, la discusión tiene una importancia particular.
La conservación del suelo está directamente vinculada con la posibilidad de mantener terrenos productivos a largo plazo. Prácticas adecuadas pueden ayudar a reducir la erosión, conservar humedad, mantener nutrientes y disminuir el deterioro progresivo de las parcelas.
El Distrito Local 21, desde donde surgió la propuesta legislativa, comprende una región en la que las actividades agrícolas forman parte de la economía y de la identidad de numerosas comunidades.
Por ello, una política de capacitación puede tener mayores alcances cuando no se limita a transmitir conocimientos generales, sino que incorpora asistencia técnica cercana a las necesidades de los productores y las características específicas de cada territorio.
Del acuerdo legislativo a los resultados en el campo
La aprobación en comisión constituye un avance legislativo, pero no significa que las capacitaciones y acciones planteadas ya hayan sido ejecutadas.
El instrumento aprobado es un exhorto dirigido a las autoridades correspondientes. Por ello, el verdadero alcance de la propuesta dependerá de su implementación y de la coordinación que pueda establecerse entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, los gobiernos municipales y las comunidades productoras.
También será importante observar qué cobertura tendrán las acciones, qué recursos técnicos estarán disponibles y cómo se evaluarán sus resultados.
México cuenta ya con la Estrategia Nacional de Suelo para la Agricultura Sostenible (ENASAS), creada para coordinar acciones destinadas al manejo sostenible de los suelos agropecuarios, conservar sus funciones y detener o revertir procesos de degradación.
La discusión, por tanto, no termina con la aprobación de un exhorto. El reto será conseguir que las políticas públicas y decisiones legislativas lleguen a quienes trabajan diariamente el campo.
Para Puebla, y particularmente para regiones agrícolas como Atlixco, conservar los suelos significa también proteger una parte fundamental de su capacidad productiva futura. El seguimiento ciudadano a la implementación de estas propuestas permitirá conocer si los acuerdos institucionales terminan convirtiéndose en beneficios medibles para productores, comunidades y medio ambiente.

