Nacional
Un “caballito” terminó en un accidente con consecuencias permanentes
Lo que comenzó como una rodada nocturna por las calles del Centro de Monterrey terminó con una lesión que cambiará permanentemente la vida de uno de sus participantes. Un motociclista de 20 años perdió uno de sus ojos después de impactarse contra un automóvil mientras realizaba una maniobra conocida popularmente como “caballito”.
El accidente ocurrió la noche del 15 de septiembre de 2026, durante las celebraciones por el Grito de Independencia, en el cruce de avenida Cuauhtémoc y Aramberri, en el Centro de Monterrey, Nuevo León. El joven, identificado por medios únicamente como Diego, participaba en una rodada en la que se congregaron cientos de motociclistas.
El momento quedó registrado en video y las imágenes comenzaron a difundirse posteriormente en redes sociales. La secuencia permite observar al motociclista circulando acompañado mientras eleva la parte delantera de la unidad para continuar su recorrido únicamente sobre la rueda trasera.
Chocó contra un automóvil que estaba detenido
La maniobra redujo el margen que tenía el conductor para reaccionar ante lo que ocurría metros adelante.
Según los reportes periodísticos, el joven avanzó realizando el “caballito” sin advertir oportunamente un automóvil Dodge Attitude gris que se encontraba detenido sobre la vialidad. Poco antes de alcanzarlo, volvió a colocar la rueda delantera sobre el pavimento, pero ya no tuvo distancia suficiente para evitar el choque.
La motocicleta terminó impactándose directamente contra la parte posterior del vehículo.
El conductor sufrió un fuerte golpe en la cabeza y el rostro. Su acompañante también salió proyectada durante el accidente, aunque las coberturas disponibles señalan que sus lesiones fueron menores en comparación con las del motociclista.
Personal de emergencia acudió al sitio y el joven fue trasladado al Hospital Metropolitano para recibir atención médica.
Perdió uno de sus ojos después del impacto
Inicialmente se informó que Diego presentaba lesiones de consideración en el rostro. Posteriormente, distintos medios de Nuevo León reportaron que el daño sufrido en uno de sus ojos fue irreversible.
El motociclista perdió el ojo como consecuencia de las lesiones provocadas durante el accidente, de acuerdo con las coberturas publicadas el 17 de septiembre.
La consecuencia transformó un video de maniobras motociclistas en un recordatorio de los riesgos asociados con realizar acrobacias en calles abiertas a la circulación.
Además, Hora Cero reportó que el conductor no llevaba casco al momento del accidente.
Existe una discrepancia respecto de su acompañante: esa cobertura señala que ella sí llevaba protección en la cabeza, mientras otro medio informó que ninguno de los dos utilizaba casco. Ante las versiones contradictorias, no es posible establecer ese dato con certeza respecto de la pasajera.
¿Qué es un “caballito”?
El “caballito”, también conocido por el término inglés wheelie, consiste en acelerar y modificar el equilibrio de una motocicleta hasta conseguir que la rueda delantera se eleve mientras el vehículo continúa avanzando sobre la trasera.
La maniobra puede realizarse en espacios controlados por personas con entrenamiento y equipo especializado, pero cambia completamente su nivel de riesgo cuando se practica en una calle abierta.
El motociclista pierde temporalmente el contacto de la rueda delantera con el pavimento, precisamente una de las ruedas fundamentales para dirección y frenado. A ello se suma una posición corporal diferente y una visibilidad que puede verse limitada durante la maniobra.
Cuando alrededor existen automóviles, peatones, semáforos y otros motociclistas, cualquier variación inesperada puede dejar muy poco margen para corregir.
En Monterrey, esa combinación terminó con un impacto contra un vehículo detenido.
El accidente ocurrió durante una rodada por las fiestas patrias
El hecho tampoco ocurrió en una vialidad aislada o dentro de un circuito destinado a acrobacias.
Los reportes señalan que el joven formaba parte de una rodada nocturna con cientos de motociclistas realizada con motivo de las celebraciones del 15 de septiembre.
Las rodadas son una forma habitual de convivencia entre comunidades motociclistas y no implican por sí mismas conducción peligrosa. El riesgo aparece cuando algunos participantes realizan maniobras que pueden comprometer la seguridad propia y de terceros.
En este caso viajaba además una pasajera, por lo que la decisión del conductor no solamente lo exponía a él.
El automóvil contra el que terminó impactándose también formaba parte del tránsito regular y, según las coberturas disponibles, se encontraba detenido cuando ocurrió la colisión.
Una consecuencia que va más allá de un video viral
Las imágenes del accidente han provocado numerosos comentarios en redes sociales, algunos utilizando expresiones despectivas contra el motociclista o celebrando las consecuencias del choque.
Pero detrás de la viralización existe una lesión permanente.
Un joven de 20 años perdió uno de sus ojos.
El señalamiento de una conducta imprudente y la discusión sobre seguridad vial pueden realizarse sin convertir una discapacidad adquirida en motivo de burla. El dato relevante desde una perspectiva preventiva es que una maniobra realizada durante segundos produjo consecuencias para toda la vida.
También existió riesgo para la acompañante y para los ocupantes del automóvil.
Motocicletas y seguridad vial: una responsabilidad compartida
El caso permite plantear una discusión más amplia sobre la utilización de las calles durante concentraciones masivas de motociclistas.
Las rodadas pueden realizarse respetando semáforos, velocidades y normas de circulación. Sin embargo, cuando se convierten parcialmente en espacios para competencias, aceleraciones o acrobacias, los riesgos dejan de afectar únicamente a quien decide realizar la maniobra.
Un automóvil detenido puede convertirse en punto de impacto. Un peatón puede encontrarse cruzando metros adelante. Otro motociclista puede no tener espacio para esquivar a quien pierde el control.
Por eso la prevención implica responsabilidades tanto individuales como institucionales: conducción responsable, utilización de equipo de protección, respeto a las reglas de tránsito y vigilancia en eventos donde participan grandes cantidades de vehículos.
El precio de unos segundos de riesgo
El accidente ocurrido en Monterrey duró apenas unos instantes.
El motociclista levantó la rueda delantera, continuó avanzando, detectó demasiado tarde el vehículo que tenía enfrente y terminó chocando contra él.
Las consecuencias serán mucho más largas.
Los reportes coinciden en que el joven sufrió lesiones importantes en el rostro y perdió uno de sus ojos.
El episodio no demuestra que todas las rodadas sean peligrosas ni que todos los motociclistas conduzcan de manera irresponsable. Sí muestra algo mucho más concreto: realizar una acrobacia en una vía pública puede dejar prácticamente sin margen para responder ante un obstáculo cotidiano.
Ese es el elemento que convierte al accidente en algo más que otro video viral.
Es una advertencia sobre lo rápido que una maniobra de segundos puede convertirse en una lesión permanente.
H2
Motociclista pierde un ojo tras accidente en Monterrey
Realizaba un “caballito” antes de chocar
Accidente ocurrió durante rodada del 15 de septiembre
Riesgos de realizar acrobacias en vías públicas
H3
El joven tenía 20 años
El automóvil estaba detenido
Reportan que el conductor no llevaba casco
El accidente quedó registrado en video
Una maniobra de segundos terminó con una lesión permanente. ¿Consideras que deberían existir operativos específicos para evitar acrobacias en vías públicas durante rodadas masivas?
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