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Vuelca otro tráiler en la Curva del Diablo de Atlixco; conductor resulta lesionado
La llamada “Curva del Diablo” de Atlixco volvió a ser escenario de la volcadura de un tractocamión, un tipo de accidente que se ha repetido durante 2026 en este punto de la autopista Puebla–Atlixco.
El nuevo percance ocurrió durante los últimos minutos del martes 25 de agosto, a la altura del kilómetro 26 de la Vía Atlixcáyotl, prácticamente en el acceso al municipio de Atlixco.
La pesada unidad terminó volcada sobre uno de sus costados, lo que provocó la movilización de servicios de emergencia y afectaciones a los automovilistas que circulaban por la zona.
El operador del tractocamión resultó lesionado y recibió atención después del accidente.
Personal de seguridad realizó labores de abanderamiento mientras se efectuaban las maniobras necesarias para retirar la pesada unidad.
Volcadura provoca tráfico en el acceso a Atlixco
El accidente ocurrió en un punto estratégico para la movilidad regional.
La denominada Curva del Diablo se localiza al final de la Vía Atlixcáyotl, en una zona de conexión hacia Atlixco y la carretera que continúa en dirección a Izúcar de Matamoros.
Por esta razón, cuando un vehículo de carga queda atravesado o invade alguno de los carriles, las consecuencias pueden sentirse rápidamente en el tránsito.
Eso volvió a ocurrir la noche del martes.
Mientras los cuerpos de emergencia atendían el accidente y se realizaban los trabajos para retirar el tractocamión, se formaron filas de automóviles.
La circulación comenzó a normalizarse una vez concluidas las maniobras.
¿Qué provocó la volcadura?
Las primeras versiones difundidas después del accidente señalaron que el tractocamión habría ingresado a la curva a exceso de velocidad, provocando que el conductor perdiera el control.
Sin embargo, esa explicación debe considerarse preliminar.
La determinación de la causa corresponde a los peritajes realizados por las autoridades.
El exceso de velocidad ha sido mencionado también en reportes de accidentes anteriores ocurridos en este mismo sector.
Pero el historial del lugar plantea un problema que va más allá de responsabilizar únicamente a un conductor.
La Curva del Diablo acumula accidentes
El nombre con el que popularmente se conoce a este tramo no es nuevo.
La Curva del Diablo lleva más de una década siendo escenario de accidentes, particularmente de vehículos de carga, según reportes periodísticos de la región.
Y 2026 ha dejado varios ejemplos.
16 de mayo: vuelca camión de carga
El 16 de mayo, un vehículo pesado terminó volcado y semidestruido aproximadamente en el kilómetro 25.
El accidente provocó problemas viales y obligó a desviar parte del tránsito que intentaba ingresar a Atlixco.
19 de mayo: otra volcadura tres días después
Apenas 72 horas después, el 19 de mayo, otro tráiler cargado con material para construcción volcó en la misma zona.
El vehículo transportaba bultos de cal y cemento.
En aquella ocasión no se reportaron personas lesionadas, pero nuevamente se registraron complicaciones para la circulación.
28 de mayo: tráiler cargado con alambre
Nueve días después ocurrió otro accidente.
Un tractocamión cargado con toneladas de rollos de alambre perdió el control en la Curva del Diablo y terminó volcado.
Tampoco hubo personas lesionadas, aunque sí daños materiales.
8 de julio: cal y cemento vuelven a quedar sobre la carretera
El 8 de julio, otro tráiler cargado con toneladas de cemento y cal terminó volcado en la zona.
Los primeros reportes volvieron a señalar la velocidad como uno de los factores relacionados con el accidente.
Un reporte regional publicado entonces señalaba que en aproximadamente dos meses se habían registrado al menos cuatro volcaduras de vehículos pesados en ese sector.
Ahora, el accidente ocurrido la noche del 25 de agosto se incorpora a esa lista.
¿Por qué vuelcan tantos tráileres en esta curva?
Existen varios factores que pueden influir en una volcadura.
En un vehículo pesado no importa solamente la velocidad.
También intervienen la distribución y peso de la carga, el centro de gravedad del vehículo, las condiciones de los neumáticos, la maniobra realizada por el operador y las características geométricas de la carretera.
En una curva pronunciada, ingresar a una velocidad inadecuada aumenta considerablemente el riesgo.
El problema se vuelve todavía mayor cuando se trata de tractocamiones cargados con varias toneladas.
Por eso, la repetición de accidentes en prácticamente el mismo punto plantea la necesidad de analizar no solamente el comportamiento de los conductores, sino también las condiciones de operación y seguridad del tramo.
Un problema recurrente en la entrada a Atlixco
La Curva del Diablo representa uno de los principales accesos a la ciudad.
Miles de vehículos provenientes de Puebla utilizan diariamente la Vía Atlixcáyotl para llegar a Atlixco o continuar hacia otros municipios de la Mixteca.
Cada volcadura tiene entonces consecuencias que trascienden al vehículo involucrado.
Puede bloquear carriles.
Generar largas filas.
Obligar a realizar desviaciones.
Y, en los casos más graves, poner en riesgo a otros automovilistas que circulan junto a una unidad de varias toneladas.
Los antecedentes registrados durante este año permiten plantear una discusión necesaria:
¿son suficientes las medidas preventivas existentes en la Curva del Diablo?
Señalización, velocidad y transporte pesado
La reducción de velocidad antes de ingresar a una curva pronunciada resulta fundamental, especialmente para el transporte de carga.
Pero cuando los accidentes se repiten en un mismo sitio, también resulta pertinente evaluar medidas adicionales.
Mayor señalización preventiva, advertencias específicas para transporte pesado, vigilancia de velocidad, elementos reductores adecuados o una revisión técnica de las condiciones del tramo podrían formar parte de un análisis integral.
Determinar qué medidas son técnicamente viables corresponde a las autoridades carreteras y especialistas en seguridad vial.
Lo documentado hasta ahora es que los tractocamiones siguen volcando en el mismo lugar.
Otra noche de tráfico y cuerpos de emergencia
El accidente de este martes dejó nuevamente la misma escena:
un vehículo pesado volcado, servicios de emergencia trabajando, policías abanderando la carretera y automovilistas esperando para continuar su camino.
Esta vez, además, el conductor resultó lesionado.
El vehículo finalmente fue retirado y la circulación pudo recuperarse.
Pero el problema de fondo permanece.
Mientras no se identifiquen y atiendan las condiciones que están favoreciendo la repetición de estos accidentes, la conocida Curva del Diablo continuará representando un punto de riesgo en uno de los principales accesos a Atlixco.
¿Consideras que esta zona necesita nuevas medidas de seguridad para evitar más volcaduras?
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