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Tlacuaches: los marsupiales incomprendidos que ayudan al equilibrio de los ecosistemas

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Su alimentación incluye insectos, frutos, semillas, carroña y pequeños animales; cuando se sienten en peligro suelen escapar y, bajo estrés extremo, pueden aparentar estar muertos.

Entradilla

Los tlacuaches suelen provocar miedo o rechazo cuando aparecen en patios, jardines y calles. Sin embargo, lejos de ser una amenaza automática, estos marsupiales forman parte de la fauna nativa y cumplen diversas funciones dentro de los ecosistemas.

Desarrollo

Su alimentación omnívora incluye frutos, semillas, insectos, otros invertebrados, carroña y pequeños vertebrados. Al consumir estos recursos participan en las cadenas alimentarias, aprovechan materia orgánica y pueden colaborar en la dispersión de semillas.

También son animales generalmente evasivos. Cuando se sienten amenazados pueden mostrar los dientes, sisear o intentar escapar. En situaciones de estrés extremo, algunas especies presentan una respuesta involuntaria de inmovilidad, conocida popularmente como “hacerse el muerto”.

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Durante ese estado pueden permanecer inmóviles durante varios minutos, por lo que no se debe asumir inmediatamente que el animal murió.

Contexto

Los tlacuaches se han adaptado a ambientes urbanos porque encuentran refugio y alimento en patios, terrenos, jardines y depósitos de basura.

Esta cercanía también los expone a atropellamientos, ataques de perros, golpes y dietas perjudiciales. La comida humana puede modificar sus hábitos y alejarlos de su función natural.

Antecedentes

Las hembras de distintas especies cargan a sus crías dentro de un marsupio durante las primeras etapas del desarrollo. Posteriormente, los pequeños pueden viajar sobre el lomo materno mientras adquieren mayor independencia.

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Esta conducta explica muchas imágenes en las que una madre aparece acompañada por una camada numerosa.

Los tlacuaches no deben ser considerados mascotas ni alimentados deliberadamente, pero tampoco deben ser atacados. La convivencia responsable comienza por permitirles una ruta de salida, proteger a las mascotas y contactar a especialistas cuando exista un ejemplar herido o atrapado.

La próxima vez que observes un tlacuache, evita golpearlo o acorralarlo. Mantén distancia, retira a perros y gatos y permite que continúe su camino. Compartir información correcta también ayuda a proteger la fauna silvestre.


Tlacuaches: qué comen, por qué se hacen los muertos y cómo ayudan a la naturaleza

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Los tlacuaches son marsupiales nativos que cumplen funciones importantes en los ecosistemas. Aunque suelen ser perseguidos por miedo o desinformación, generalmente prefieren escapar y solo adoptan conductas defensivas cuando se sienten amenazados.

Tlacuaches: qué comen, por qué se hacen los muertos y cómo ayudan a la naturaleza

Los tlacuaches o zarigüeyas son algunos de los animales más incomprendidos de las ciudades y zonas rurales de México. Su apariencia, su cola casi desnuda y sus hábitos nocturnos provocan que muchas personas los confundan con roedores o los consideren peligrosos.

En realidad, son mamíferos marsupiales nativos de América. En México habitan diferentes especies y una de las más conocidas es el tlacuache norteño, cuyo nombre científico es Didelphis virginiana.

Estos animales pueden aparecer en jardines, huertas, terrenos baldíos, zonas agrícolas y calles. Su presencia no significa automáticamente que exista una invasión o una plaga. Generalmente están buscando alimento, agua, refugio o un camino para desplazarse.

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¿Qué comen los tlacuaches?

Los tlacuaches son omnívoros, lo que significa que consumen alimentos de origen vegetal y animal.

Su dieta puede incluir:

  • Frutos.
  • Semillas.
  • Insectos.
  • Gusanos y otros invertebrados.
  • Carroña.
  • Huevos.
  • Pequeños vertebrados.
  • Materia orgánica disponible.

La UNAM documenta que estos marsupiales se alimentan de frutos, semillas, insectos, carroña y pequeños animales. Esta variedad les permite aprovechar diferentes recursos según el lugar y la temporada.

Gracias a su alimentación pueden participar en la regulación natural de algunos invertebrados, aprovechar restos orgánicos y dispersar semillas después de consumir frutos.

Sin embargo, sería incorrecto presentarlos como máquinas perfectas para eliminar plagas. Son animales silvestres con una dieta amplia y su función depende del ecosistema donde viven.

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El problema de la basura y la comida humana

Cuando un tlacuache vive cerca de una zona urbana, puede encontrar alimento en bolsas de basura, contenedores, croquetas para mascotas o restos de comida.

Aunque esta situación parece facilitar su supervivencia, también puede perjudicarlo.

La disponibilidad constante de residuos altera su dieta natural y puede reducir actividades ecológicas como buscar insectos o dispersar semillas. También hace que regrese repetidamente a viviendas, aumentando el riesgo de ataques, atropellamientos y conflictos con las personas.

Por ello, no es recomendable alimentarlo intencionalmente.

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¿Por qué los tlacuaches se hacen los muertos?

La expresión “hacerse el muerto” describe una de sus defensas más conocidas.

Cuando un ejemplar se siente amenazado, su primera opción suele ser escapar. También puede abrir la boca, mostrar sus dientes, sisear o adoptar una postura defensiva.

Si la amenaza es intensa y no encuentra salida, puede entrar en un estado de inmovilidad que aparenta la muerte.

El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos explica que esta conducta es una respuesta involuntaria al miedo o al estrés, no necesariamente una actuación que el animal decida iniciar o terminar conscientemente.

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Durante ese episodio puede:

  • Permanecer inmóvil.
  • Mantener la mirada fija.
  • Dejar la boca abierta.
  • Reducir su respuesta al entorno.
  • Parecer muerto durante varios minutos.

Por eso, una persona no debe golpearlo, patearlo, enterrarlo ni arrojarlo a la basura para comprobar si está vivo.

¿Los tlacuaches son agresivos?

Generalmente son animales tímidos y evasivos.

Mostrar los dientes no significa necesariamente que estén a punto de atacar. Con frecuencia es una advertencia para conseguir que la amenaza se aleje. El Servicio de Parques Nacionales señala que, aunque pueden enseñar sus numerosos dientes y sisear, normalmente buscan evitar el enfrentamiento.

Como cualquier animal silvestre, pueden morder si son atrapados, lastimados, manipulados o acorralados. La recomendación es mantener distancia y no intentar cargarlos con las manos.

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Las crías crecen dentro de una bolsa

Al igual que otros marsupiales, las hembras de las especies grandes cuentan con una bolsa externa o marsupio.

Las crías nacen en una etapa muy temprana y continúan desarrollándose adheridas a las glándulas mamarias dentro de esa bolsa. Después de aproximadamente dos meses pueden salir y trasladarse sobre el lomo de la madre mientras aprenden a desplazarse y buscar alimento.

Esta es la razón por la que algunas hembras parecen llevar una gran cantidad de pequeños sobre el cuerpo.

Si una madre muere atropellada, sus crías podrían continuar vivas dentro del marsupio. En esos casos no deben extraerse sin orientación, pues requieren temperatura, alimentación y cuidados especializados.

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¿Qué función cumplen en los ecosistemas?

Los tlacuaches participan en diferentes procesos naturales.

Consumo de insectos y pequeños animales

Al buscar alimento pueden consumir insectos, gusanos y otros invertebrados. También llegan a alimentarse de vertebrados pequeños, dependiendo de la especie y la disponibilidad.

Aprovechamiento de carroña

La carroña forma parte de su dieta. Al consumir restos animales, participan en el aprovechamiento de materia orgánica dentro del ecosistema.

Esto no significa que eliminen por sí solos los riesgos sanitarios ni que deban considerarse sustitutos de los servicios de limpieza.

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Dispersión de semillas

Después de consumir frutos, pueden trasladar semillas a otros sitios. Esa función favorece la regeneración de ciertas plantas y conecta diferentes áreas de vegetación.

La presencia de basura y comida procesada puede disminuir este comportamiento, porque el animal deja de recorrer el territorio en busca de recursos naturales.

Parte de las cadenas alimentarias

También sirven como alimento para depredadores y compiten por recursos con otras especies. Su función no consiste únicamente en “beneficiar a los humanos”, sino en formar parte de relaciones ecológicas más amplias.

¿Qué hacer si aparece un tlacuache en casa?

La primera recomendación es mantener la calma.

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Si el ejemplar está sano y tiene una ruta de salida:

  1. Retira a perros, gatos y personas.
  2. Mantén una distancia prudente.
  3. Abre una salida hacia un espacio exterior seguro.
  4. No lo acorrales.
  5. Evita gritos, golpes o movimientos bruscos.
  6. Dale tiempo para retirarse.

La mayoría de los encuentros se resuelve cuando el animal encuentra una vía de escape.

Si quedó atrapado, se encuentra herido o existen crías separadas de la madre, se debe pedir apoyo a autoridades ambientales, Protección Civil o personal especializado en manejo de fauna silvestre.

¿Qué no debe hacerse?

La convivencia responsable también implica evitar acciones que pueden agravar el problema:

  • No golpearlo.
  • No envenenarlo.
  • No intentar domesticarlo.
  • No alimentarlo diariamente.
  • No permitir que perros lo ataquen.
  • No tomarlo por la cola.
  • No encerrarlo sin ventilación.
  • No trasladarlo a otro lugar sin asesoría.
  • No publicar ubicaciones que faciliten su captura.
  • No asumir que está muerto únicamente porque permanece inmóvil.

Los tlacuaches son fauna silvestre. Aunque parezcan tranquilos, sus necesidades no son las mismas que las de perros o gatos.

Cómo prevenir su ingreso sin lastimarlos

La mejor solución es reducir los recursos que los atraen.

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Se recomienda:

  • Cerrar correctamente los botes de basura.
  • No dejar alimento de mascotas durante la noche.
  • Recoger fruta caída.
  • Sellar accesos a techos y bodegas después de confirmar que no haya animales dentro.
  • Podar ramas que conecten directamente con viviendas.
  • Mantener patios libres de residuos.
  • Evitar acumulaciones de madera o materiales que funcionen como refugio.

Estas medidas disminuyen encuentros sin necesidad de capturar o matar ejemplares.

Importancia para Atlixco y Puebla

Atlixco posee jardines, huertas, campos agrícolas, barrancas y comunidades donde la fauna silvestre comparte territorio con viviendas y actividades humanas.

Los tlacuaches pueden desplazarse durante la noche por calles, árboles y terrenos en busca de alimento. Su mayor riesgo en estas zonas no suele ser un depredador natural, sino los vehículos, los perros y las agresiones de personas.

En Puebla también existen registros de Didelphis virginiana en distintos ambientes naturales, incluido el entorno regional del Pico de Orizaba.

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La protección de estos animales forma parte de una política más amplia de conservación urbana. Las ciudades no se encuentran separadas completamente de la naturaleza; mantienen corredores, jardines y remanentes de vegetación utilizados por numerosas especies.

Su vida puede ser breve, pero su función es importante

La frase “viven muy poco, pero su papel es enorme” resume de manera efectiva su vulnerabilidad, aunque la longevidad cambia entre especies y condiciones.

Su supervivencia en ambientes urbanos se reduce por atropellamientos, ataques de animales domésticos, destrucción de refugios y alimentación inadecuada.

Cada ejemplar eliminado por miedo representa la pérdida de un animal que formaba parte de las cadenas alimentarias y procesos ecológicos de su entorno.

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Protegerlo no significa acercarse, tocarlo o convertirlo en mascota. Significa permitirle vivir como fauna silvestre y evitar daños innecesarios.

Convivir también es aprender a no temer

Los tlacuaches no necesitan ser considerados bonitos para merecer protección.

La conservación no puede depender únicamente del atractivo físico de una especie. Animales poco valorados también cumplen funciones ecológicas y poseen derecho a existir dentro de sus hábitats.

La próxima vez que aparezca uno, la mejor decisión será mantener distancia, proteger a las mascotas, permitirle escapar y solicitar ayuda especializada únicamente cuando sea necesario.

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A final

No alimentes ni intentes domesticar a los tlacuaches. Si encuentras uno sano, mantén alejadas a tus mascotas y permite que se retire. Cuando esté herido, atrapado o acompañado por crías en peligro, solicita apoyo especializado.

La protección de la biodiversidad también comienza con los animales que suelen provocar miedo o rechazo.

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